¡MISERABLES! Golpean a 1 discapacitado en silla de ruedas por no levantarse durante el himno indio

26th Oct 2016 - Internationals

Antes de que empezase la película, comenzó a sonar en la sala del cine el himno de India. La gente se levantó de sus butacas para cantarlo. Todos, menos el escritor Salil Chaturvedi.

Creditos de la imagen: elmundo

Ese gesto no gustó nada a una pareja que estaba en la fila de detrás, así que supuestamente éstos le increparon, le golpearon y le insistieron que debía levantarse para respetar el símbolo nacional.

Chaturvedi no se puso de pie. ¿Por qué osaría el escritor perpetrar tal afrenta? Básicamente porque vive la vida sentado en una silla de ruedas.

Públicidad

Es Chaturvedi quien ha denunciado que esta bochornosa escena tuvo lugar en un cine del estado de Goa, tal como ha recogido estos días la prensa india. El propio escritor, que también es poeta y trabaja con personas ciegas, ha publicado además su versión en una carta en la BBC.

El incidente, cuenta, sucedió el pasado julio, cuando fue al cine con un amigo y su esposa para ver la película del momento, "Kabali". Con ayuda, Chaturvedi abandonó la silla de ruedas y le sentaron en una butaca de la sala.

Entonces empezó el himno "Jana-Gana-Mana" (el espíritu de todo el pueblo) y la gente cantó su letra, compuesta por el Nobel de Literatura Rabindranath Tagore. Él siguió sentado, ya que sufre una lesión medular desde hace más de 30 años que le dejó parcialmente inmovilizado.

"Una pareja detrás de mí cantaba el himno con bastante orgullo. De repente, me golpearon en la cabeza y me quedé bastante sorprendido", relata, citado por ANI.- ¿Por qué no te levantas?, le preguntó el hombre.- ¿Por qué no te relajas?, respondió el poeta.

Luego vinieron los gritos propios de una discusión en India. Según el relato de Chaturvedi, el hombre terminó disculpándose pero la mujer siguió su discusión con la esposa del escritor "en un intercambio de insultos", hasta que la pareja de desconocidos decidió abandonar la sala.Ahora, dice el poeta, tiene miedo de ir al cine. No sabe si nada más sentarse en la butaca tendrá que avisar al de la fila siguiente de que es discapacitado para que no le golpee.

"No puedo ir, temo que alguien me golpee con más fuerza y empeore mi lesión en la columna. Lo único que no entiendo es por qué parece imposible que la gente exprese su patriotismo de una manera no agresiva", afirmó.

Este incidente humillante, que podría ser uno de tantos altercados que se producen a diario, ha servido a los medios de comunicación y a las redes sociales en India para preguntarse cómo está la salud del patriotismo en este país en los últimos tiempos. A las discusiones televisivas se añadieron pronto las tertulias del siglo XXI: las redes sociales. "El incidente desgarrador de Salil Chaturvedi es un buen ejemplo de lo que está sucediendo en toda India", escribía en Twitter la usuaria india Main Hoon Na.

"Salvemos a India de este tipo de nacionalismo, conocido en otras partes como hooliganismo", añadía la estudiante Devika Mittal. "El patriotismo y el nacionalismo debería ser abrazado con una mente abierta, no con la fuerza", decía Pradeep sethi en la misma red. Como es habitual, los simpatizantes del Partido del Congreso aprovecharon para culpar al partido hinduista BJP, que gobierna el país y también el estado de Goa, de dar vía libre a la "intolerancia".

No obstante, muchos en las redes sociales dudaban de la versión de Chaturvedi, porque éste no había presentado una denuncia ante la policía.

El amor a la patria ha sido siempre un asunto espinoso en India, donde una ley de 1971 prohíbe la profanación o el insulto sobre los símbolos nacionales, ya que la norma concibe este agravio como un insulto al honor de todo el país. Un gesto de ambigüedad respecto a los símbolos o las figuras más respetadas, como la bandera, el himno, las fuerzas armadas o incluso Mahatma Gandhi, puede conducir fácilmente a una fuerte discusión. Cuando esto sucede, no tarda en ponerse en duda el grado de afinidad entre el autor del supuesto agravio y la República de la India.

El año pasado, la estrella de Bollywood Aamir Khan, musulmán en un país de mayoría hindú, comentó que su esposa, "preocupada", le había sugerido irse a vivir fuera ante una "sensación de inseguridad" en pleno debate público sobre si estaba creciendo la intolerancia religiosa en India.

Después de una lluvia de críticas, una fuerte polémica y de que le retiraran algún que otro contrato profesional, Khan acabó rectificando, asegurando que se le había malinterpretado, y tuvo que enfatizar su respuesta: "Soy indio y siempre seré indio", "nací en India y moriré en India".

Este verano, la actriz india Divya Spandana fue denunciada por sedición por decir que "Pakistán no es el infierno, nos trataron muy bien", después de haber viajado a ese país. Para el abogado que presentó la demanda, esa declaración era como "insultar a la India".

La polémica estaba servida, pero Spandana fue tajante en la televisión: "No me disculparé, no he hecho nada malo. Tengo derecho a mis opiniones, en eso consiste la democracia"

.En esta ocasión, lo que ha irritado a los críticos de Salil Chaturvedi es que el escritor, quien hace años fue miembro del reparto de la versión india de Barrio Sésamo, afirmase tras el incidente que una sala de cine no es lugar apropiado para exaltar el nacionalismo, sino un sitio al que vas a disfrutar (o no) de una película. Además, tiene claro que, si pudiese levantarse durante la canción, "no lo haría simplemente porque estoy siendo obligado a ello".

"Éste no es lugar para que expreses el amor por tu país. El día de mañana, si vamos a un restaurante o vamos a sacar dinero de un cajero automáticonos pedirán cantar el himno antes.

Es absolutamente ridículo. Cada cosa tiene su lugar y su momento", dijo a la agencia india ANI, indignado por el hecho de que otra persona sintiese que tenía derecho a pegar a alguien si no se levantaba durante el himno, incluso siendo discapacitado. Chaturvedi sostiene, además, que nadie tiene que darle lecciones de patriotismo.

"Mi padre es un veterano de las Fuerzas Aéreas, yo he representado a la nación en el Open de Australia de silla de ruedas. Mira mi vida. ¿Quién eres tú para juzgar cuánto amo a la India?", se preguntaba el escritor tras conocerse el incidente.



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